¡MAMÁ, PHINEAS Y FERB ESTÁN HACIENDO LOS CRÉDITOS INICIALES!
Buenos días chicuelines !!!
El otro día me acordé de la serie de Disney: "Phineas y Ferb". Es por ello, que el título de esta entrada es la parte final del tema de apertura de estos dibujos animados. Esta serie de nuestra infancia, que la mayoría de los que leáis este blog os acordaréis, narraba los días de verano de dos hermanos muy creativos. Estos niños y sus amigos, en su tiempo libre, elaboraban grandiosas creaciones que les servían de entretenimiento durante el día y que a final de este, desaparecían.
Esta serie nos enseñó la importancia de la creatividad y la necesidad del aburrimiento. Sin ello, Phineas y Ferb nunca hubieran desarrollado su espíritu más creativo, pues no tendrían la necesidad de dar vueltas a la cabeza sobre qué hacer para no aburrirse, por lo que nunca hubieran creado ningún invento. Le debemos mucho al aburrimiento. ¿Qué habría sido de Mozart si un día no se hubiera aburrido y nunca hubiera empezado a tocar el piano? ¿Qué sería del mundo si Robe Iniesta no se hubiera aburrido y nunca hubiera empezado a escribir y a componer? ¿Qué hubiera sido de Velázquez si no se hubiera aburrido y nunca hubiera aprendido a pintar? ¿Qué sería de la humanidad si nadie se hubiera aburrido?
Como comenté en mi primera entrada, a día de hoy trabajo por las mañanas en un colegio repartiendo desayunos. Aunque no esté mucho tiempo con los niños lo aprovecho al máximo y suelo hablar y jugar mucho con ellos. De entre todos los que tengo, hay una niña que siempre me dice que se aburre. Cuando me cuenta alguna historia, por ejemplo, cuando está en el parque con sus amigos, cuando está con su abuela y sus primos cuando está en casa con su madre... da igual lo que me cuente que siempre acaba la historia con : "me aburría".
El aburrimiento ha evolucionado y lo hizo en el momento en el que aparecieron las tecnologías.
Las nuevas generaciones han crecido con un móvil entre los brazos. Están acostumbrados a que cuando se aburren acuden rápidamente a las pantallas y si no es a las pantallas a otro juguete y luego a otro y luego a otro y así sucesivamente. Estamos ante unos niños que están creciendo de forma sobre estimulada y que necesitan continuamente ese chute de dopamina que les hace "divertirse".
En cambio, en mi generación (que la considero justo la anterior a la que he nombrado anteriormente) y en las anteriores, cuando nos aburríamos, básicamente nos aguantábamos, lo que nos hacía dar vueltas a la cabeza, lo que también podemos denominar como estimular nuestra creatividad y así era como conseguíamos inventarnos un juego o una actividad diferente que evitara que nos aburriéramos.
Sabemos que actualmente vivimos en una etapa caracterizada por la inmediatez y por la sobreestimulación. Ya no sólo los niños, sino también el resto de personas, pues gracias las nuevas tecnologías hemos asentado la cabeza. Nos estamos dejando llevar por lo sencillo y lo rápido, por aquellas cosas que nos hacen la vida más fácil pero que también nos vuelven más inútiles. Hemos dejado de lado nuestra creatividad, la hemos despojado y la hemos vendido al primer comprador.
El no tener creatividad nos hace personas vulnerables y simples. La sociedad en general se está dejando llevar por la comodidad sin darse cuenta que a la hora de la verdad, los únicos que podremos solucionar ciertos problemas de la vida, seremos los mismos que algún día conocimos la creatividad, lo que excluye a las nuevas generaciones. Dejar el mundo en sus manos significaría eliminar la creatividad del mismo, lo que supondría acabar con la genialidad y con gran parte de la inteligencia.
Es por ello que considero de gran importancia el frenar no las tecnologías, porque son necesarias, pero sí su intercambio por la creatividad. Es menester que ya desde pequeños, desde casa y desde los colegios enseñemos a los niños la importancia de la imaginación y que les ayudemos estimulando su creatividad. Si queremos que la escuela sea un lugar donde las personas se desarrollen para lograr ser su mejor versión y para que sean los dueños de sus propias vidas, tenemos la función, como futuros docentes y pedagogos de, entre otras muchas cosas, darles, el ahora privilegio, de conocer la creatividad y de darles las herramientas necesarias para que sepan ponerla en marcha siempre que deseen.
Aquí termina mi reflexión chicuelines, espero que le hayáis dado vueltas a la cabeza, que hayáis valorado vuestra creatividad y que os haya invitado a promoverla y mostrar su importancia.
Muchas gracias por vuestra atención.
Hasta la próxima chicuelines !!
Irene, ¡que guay tu entrada! Me ha encantado, sobre todo porque me parece muy original y guay que te inspires en la música y en series como Phineas y Ferb para hacer reflexiones tan interesantes sobre la educación. En cuanto al aburrimiento, tienes toda la razón, hoy en día parece que esté prohibido, cuando en realidad es lo que fomenta muchas veces nuestra creatividad. No pierdas la energía y las ideas que proyectas en tu blog, ¡estoy segura de que vas a ser una profe muy guay!
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