EL SITIO DE MI RECREO

Buenos días chicuelines!!!

En el día de hoy me gustaría hablaros de la importancia de una educación digna en el mundo rural, de los problemas que encontramos en él y de la necesidad de invertir en educación pública en los pueblos, porque si no lo he dicho ya como un millón de veces, sí, soy de pueblo y lo mencionaré mil veces más si es necesario 😊.

Antes de empezar me gustaría explicar el título de este apartado. Se trata de “El sitio de mi recreo” en honor a una canción de Antonio Vega, que explica el amor y la necesidad de un espacio seguro donde encontrar calma y bienestar.

Cuando hablamos de los pueblos la gente normalmente piensa en el verano, la fiesta, las abuelas… pero es mucho más que eso. Es una forma de vida diferente, en mi opinión mucho mejor a la de las ciudades. La gente está acostumbrada a disfrutar de él en el verano, pero son muy pocos, en muchos casos ninguno, los que se dedican a cuidar el pueblo en el invierno.

La mayoría de personas piensan que en el pueblo la única oportunidad de trabajo que hay es o de agricultor o de ganadero, algo completamente falso y es por ello que ni se les pasa por la cabeza el quedarse en él. Esto no ocurre solamente con personas de ciudad, pues durante mucho tiempo a las personas que vivimos en el entorno rural se nos ha casi inculcado la idea de que en el pueblo no hay futuro y en la ciudad sí, lo que ha derivado en un gran abandono de los pueblos.

Esto es algo que está perjudicando a muchos sectores, pero como este blog trata de educación os hablaré en qué medida puede afectar este problema a la escuela.

En primer lugar, en el pueblo contamos con muuuchas menos oportunidades que en las ciudades. Algunos ejemplos son las extraescolares, pues hay muy pocas, o muchas veces las que hay están muy lejos y tus padres no te pueden llevar, como me pasó a mi con la gimnasia rítmica, un sueño frustrado en toda regla. Mientras mis primos de Madrid me contaban que iban a piano, a karate, a inglés, a gimnasia rítmica, a baile moderno, a ballet, a baloncesto a natación… yo les contaba que iba a escuelas deportivas y a patinaje, aunque algunos de mis amigos iban a ingles también.

Otro tema era el desplazamiento hasta el colegio, pues para los que vivían en el pueblo donde estaba el instituto y el colegio bien, pero, ¿para los de fuera? Este era mi caso y el de muchísimos niños del centro, pues vivimos en otros pueblos, lo que suponía que un autobús escolar nos llevara al colegio todos los días. Por ejemplo, yo tuve mucha suerte respecto a esto, pues mi pueblo está bastante cerca del instituto, pero tengo amigos que tardaban 30, 40 e incluso 1 hora hasta llegar al colegio o a sus casas. Además, el instituto al que yo fui, era el único que había por la zona, por la que no había mas opciones para elegir, lo que se resume en, vas a ese instituto y punto, porque no hay otro. ¿Si no estás de acuerdo con cómo es? Respuesta clara, te aguantas o te pagas un concertado llevando al niño también muy lejos.

Cuando mi generación y las anteriores a mi estábamos en el colegio, éramos muchos niños, calculo que unos 20 por clase con una clase por curso, por supuesto. En mi clase éramos unos 25, que ya era bastante. Pero con el paso del tiempo, la bajada clara de la natalidad y la decisión de muchas familias jóvenes de marcharse a la ciudad hizo que hubiera muy pocos niños en algunos colegios, lo que ha determinado mucho la enseñanza de éstos. Conozco varios en los que los niños eran tan pocos, de 1 a 6 personas por clase, que daban las clases todos juntos, sí, todos juntos, como en las escuelas del siglo pasado. Era lo que había. El profesor tenía que hacer malabares para poder abarcar a todos los niños y que ninguno se quedara atrás, corriendo para dar los contenidos que le pedía el currículo, para que luego llegara el niño al instituto con un nivel más bajo que sus compañeros.

Hablando de profesores, muchas veces es muy difícil encontrar gente que acepte trabajar en un lugar perdido de la mano de Dios. Lugares que están lejos de sus casas y donde muchas veces no encuentran una casa donde alojarse y por ende tengan ya no solo que alquilar una casa, sino también hacerlo en otro pueblo donde no está el instituto y por lo tanto pagar también gasolina para desplazarse, porque en el pueblo no hay metro.

Aún todos estos problemas, también encuentro millones de cosas buenas de haber estudiado en un pueblo. Para empezar las personas, los compañeros de tu clase se convierten en una familia para ti, pues todos los años son los mismos, algo que también puede ser un problema en casos de acoso escolar o que no te lleves bien con ellos. Que sean los mismos, a mi parecer es muy bueno, pues vas creciendo con ellos y creando un vínculo muy fuerte y valioso con ellos, forjando así amistades muy reales. Es todo muy cercano porque conoces a los padres de todos, interactúas ya no solo con la gente de tu clase, sino también con la de otros cursos, algo que creo que en las ciudades o en colegios grandes no pasa tanto. También muchas veces los profesores son los mismos, por lo que ya te conocen, a ti y a tus hermanos, lo que lo hace todo mucho más cercano. Otra cosa muy buena de haber crecido en un pueblo es que teníamos la naturaleza al lado, por lo que muchas veces salíamos para ver cosas de clase, como la fotosíntesis, el estado del agua o la gran fauna que tenemos.

A pesar de todas las trabas que podemos encontrar, el pueblo es un lugar maravilloso y con muchas más oportunidades de las que nos cuentan. Si nos gusta disfrutar de el en verano tenemos que cuidarlo también en invierno y, por lo tanto, convertir estas trabas para que dejen de existir algunos problemas que impidan a las personas asentarse en el mundo rural. Sé que hay cosas que no se pueden cambiar, tampoco lo pretendo, pero creo que debemos trabajar todos para mejorar la calidad de vida que hay en los pueblos. Así, las personas que vivan allí tendrán lo que por derecho les pertenece, UNA VIDA DIGNA, algo que va de la mano con la importancia de invertir en educación para evitar la despoblación.

Doy gracias a mis padres por haberme criado en un pueblo y haberme enseñado a amarlo y respetarlo, es por ello que voy a ser una PROFE RURAL.

Me despido, muchas gracias por vuestra atención. Hasta otra chicuelines!










Comentarios

  1. Me encanta tu manera de expresarte y querer convertir el pueblo en algo que realmente es necesario en nuestras vidas. Además pienso igual que tú. El pueblo es un lugar fantástico y no es lo suficientemente valorado y debería de serlo.
    Vas a ser una fantástica profesora rural!!!

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  2. Me ha encantado! Llevas mucha razón, tenemos que cuidar más de nuestros pueblos! Genial Irene.

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  3. Me ha gustado mucho cómo lo has contado y se nota que hablas desde tu propia experiencia y que conoces de verdad la vida en el pueblo, sin idealizarla. También me gusta cómo combinas las dificultades que hay con lo valioso que ofrece crecer en un entorno rural. Creo que eso ayuda a que se entienda mejor por qué es tan importante cuidar la educación en los pueblos y trabajar para que tengan las mismas oportunidades que en la ciudad. ¡Tengo muchas ganas de seguir leyendo tu blog!

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